jueves, 10 de abril de 2014

El nacimiento de una diosa.



Estatua de Atenea
Hablaremos de seres divinos por lo que tendremos que situarnos en la Antigua Grecia, mucho antes de la aparición del género humano, en la legendaria Edad de Oro, según los griegos.

Por entonces existían los titanes, los titanes eran los primeros dioses que había conocido el mundo y entre ellos Zeus era el rey. Pero no siempre había sido así.

El padre de Zeus había sido Crono, este tenía miedo que sus hijos le arrebataran el poder sobre los demás dioses y se había tragado a todos sus hijos para impedirlo. Sin embargo la titánide Metis le dio un vomitivo y Cronos regurgito a todos sus hijos. Liberados, los hermanos se aliaron con Zeus (que se habla salvado del canibalismo paterno) en contra de su padre.
Así fue como Crono fue derrotado por sus hijos, los hermanos escogieron a Zeus como el nuevo soberano y Metis se convirtió en la amante de Zeus, algunos dicen que la forzó. Pero esta no es el asunto de esta charla.

Al cabo de un tiempo Metis, que era hija de los titanes: Océano y Tetis, le profetizo a su marido que daría a luz una hija y que, si Metis volvía a concebir, pariría un varón que estaría destinado a destronar a su padre. Era el mismo cuento le habían contado al difunto Crono sobre sus hijos.
Trágicamente Zeus siguió los pasos de su padre y, para evitar que Metis diera a luz a su hija, no tuvo mejor idea que comerse a su esposa. Ese fue el  triste final de Metis o eso era lo que Zeus esperaba, pero no fue así.

Nacimiento de Atenea, Metis esta
representada debajo y en minitura.
Contra todo pronóstico medico Metis siguió hablándole a su marido desde la barriga y transcurrido un tiempo, quizás nueve meses, Zeus comenzó a sufrir terribles dolores de cabeza y sentía que la cabeza le iba a estallar.

A orillas del río Tritón, el dios Hermes se encontró con un Zeus loco de dolor y adivinó cual podría ser la razón. No me parece muy evidente el diagnostico pero Hermes busco al dios Hefesto y le convenció para que le abriera la cabeza a Zeus con un hacha. 

Aquí surge un importante interrogante: ¿qué le habrá dicho Hermes a Zeus para dejarse abrir la cabeza por un herrero?  Pues no lo sabemos, lo que si sabemos fue el resultado de la operación. De la cabeza del soberano emergió una mujer adulta armada como una guerrera.

Esa mujer era Atenea, la hija de Zeus y Metis; diosa de la guerra, civilización, sabiduría, estrategia, de las artes, de la justicia y de la habilidad (y de los churreros, adhiero yo). Una de las diosas más influyente y venerada del panteón de los dioses olímpicos. Algún día hablaremos de ella pero hoy no.